viernes, 23 de septiembre de 2011

Preparando la vuelta al cole


Hola a todas. Supongo que algunas estaríais pensando que me había tragado la tierra, pero es que estos días entre unas cosas y otras y aderezándolo todo con la vuelta la cole no he tenido tiempo y había abandonado por completo mi querido blog, pero prometo ponerme al día, así que empiezo ahora.
    
  La verdad es que me da mucha pena que se haya terminado el verano y que se empiece a clase otra vez. Dentro de nada estará lloviendo, frío y todos los días estaremos con carreras y madrugones, pero siendo positivos, ahora está todo muy bonito pintado de ocre y marrón con las hojas cubriendo los caminos. Venga, no me pongo pesada y voy al tema. 
Y dadas las fechas en las que estamos he pensado que podría hablaros un poco de los trucos que yo tengo para ahorrar en estas fechas, aunque en realidad es poca cosa porque los libros y el material escolar es algo que no depende de nosotros, ya tienen un precio y por cierto está por las nubes.
    Lo primero que siempre he intentado es que mi hijo pequeño aproveche los libros de su hermana pero es algo que muy pocas veces he podido hacer porque al parecer los libros de texto, al menos aquí en Asturias, cambian cada cuatro años y a mí siempre me tocaba el cambio con el pequeño en lugar de tocarme con la mayor por tanto eran libros distintos, pero si se puede, los hermanos e incluso primos deberían aprovechar los libros. 
Y para comprarlos hay que pensárselo mucho y mirar bien porque los precios varían un montón. 
A veces nos prometen descuentos grandes pero claro, tenemos que tener en cuenta que a lo mejor el precio inicial es más elevado que en otro sitio con menos descuento. 
Todo es cuestión de mirar antes de comprar e incluso comprar en más de un sitio porque a veces hay libros que compensa coger en un sitio y otros que no.
    
Otro tema a tener en cuenta es la ropa. Hasta el año pasado mis hijos llevaban uniforme, y hasta que hace dos años el colegio vendió la exclusiva del uniforme al Corte Inglés a mí me salía más barato este tipo de ropa que la ropa de calle al uso. Ahí también era cuestión de mirar. 
El chándal siempre lo compraba en una tienda que era la más barata porque estaba cerca del colegio, vendía mucho y podía poner precios competitivos y la falda de la niña también la compraba en esa tienda.
 En cambio el pantalón del niño, los jerseys de lana y los polos los compraba en centros comerciales, buscando el más barato. 
Para los polos, había unas ofertas muy buenas a mitad de verano en Carrefour, ponían un dos por uno y yo siempre compraba unos cuantos y así me ahorraba ese gasto en Septiembre. 
Desde hace dos años eso se prohibió, todas las prendas van bordadas y la exclusiva, como ya he dicho, la tiene un centro comercial, pero aún así yo me enteré de una mercería donde bordan los polos y los jerseys y es más barata que el centro comercial, así que me arreglé de esta manera pues ese sistema fueron solo dos años, el resto lo hice como he explicado, mirando y comprando aquí y allá e intentando no dejarlo todo para última hora. Pero el uniforme me compensaba porque esa ropa les duraba todo el curso, y cuidándola quedaba nueva y algunas prendas se podían aprovechar de un año para otro.
   
Ahora que ya no llevan uniforme empiezan con ropa de verano aunque me gusta dejar algo reservado, aunque sea algo de rebajas, para estrenar el primer día, para que el primer día sea un poco especial y no nos de pena dejar atrás el verano. Pero si por algún motivo no se puede estrenar, no importa, tiramos el primer mes con los trapitos veraniegos.
    
Y con el material escolar también intento dividir el gasto. Durante el verano voy comprando alguna cosa qué sé fijo que van a necesitar por ejemplo libretas, recambios de hojas, bolis, lápices, esas cosas. Si veo alguna oferta o liquidación la compro y así ya lo tengo. Y muchas veces uso marcas blancas, aunque no en todo porque por ejemplo, los pegamentos o los rotuladores suelen ser mejores y durar más los de marcas conocidas. 
En cambio los recambios, las libretas, las pinturas de madera y alguna cosa más suelen resultar bien las de cualquier marca. Y la mochila y estuche pues lo mismo, a mirar. 
Alguna vez alguien les regala mochilas para su cumple o su santo, y como los cumpleaños son muy a últimos de curso les recomiendo que la guarden y así tienen mochila nueva, y si nadie les ha regalado mochila pues miramos alguna que les guste pero que no se me desmadre demasiado. 
Y para educación física, que necesitan otra para llevar la ropa y los útiles de aseo, utilizan la del año anterior, que generalmente quedan nuevas y que usamos también para natación o el deporte que practiquen.
    
Lo peor es que siempre nos piden un montón de cosas que a veces no son fáciles de encontrar, y en vez de pedirlas de golpe, a mí este año me piden cada día una cosa, según el profesor que tengan debemos comprar una cosa u otra y es una pesadez ir de tienda en tienda buscando ciertas cosas o ciertos libros que se han agotado. En esas ocasiones solo nos queda tener paciencia y comprarlo donde lo tengan, porque no hay otra solución. Si es un libro a lo mejor nos permiten fotocopiarlo de alguien que lo tenga, pero las demás cosas hay que comprarlas donde las tengan.
   
Pero bueno, lo principal es intentar repartir los gastos a lo largo del verano o incluso si algunas cosas han quedado bien del curso anterior se guardan bien y se sacan al empezar a clase. Y siempre podemos ahorrar en otras cosas. Yo intento ahorrar todo lo posible en comida, pero no dejando de comer sino cocinando cosas variadas, alimenticias y baratas, y procuro no gastar demasiado en ocio. Como aún hay buen tiempo realizo todas las salidas al aire libre que puedo, me entero de actividades gratuitas  y disfruto de la naturaleza. Es el momento ideal para hacer rutas en bicicleta, para ir a coger moras o castañas, según la altura del mes a la que estemos y todavía apetece pasear. 
Y por supuesto, las cenas especiales de los viernes son baratas, buscamos temas que podamos preparar gastando poco. Pero eso sí, planteándolo todo, salidas y cenas, como algo divertido, no como algo aburrido que hacemos porque hemos gastado demasiado.
    
Me gustaría que vosotras me contarais lo que hacéis para ahorrar, ya sea en gastos de colegio como en general para intentar superar esta inmensa cuesta de septiembre.
    
Bueno chicas, por hoy os dejo, aunque espero escribir pronto con algunas ideas para regalar, ahorrar o simplemente disfrutar de la vida sin gastar demasiado. Y os dejo con un cartel del Titanic, un cartel de verdad que tenemos en un museo cerca de mi ciudad. Es uno de mis temas preferidos desde que tenía siete u ocho años, el Titanic, sobre todo entonces que aún no lo habían encontrado y era todo más misterioso. Venga, ya os dejo. Besitos a todassssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Quiero entregar un premio

Hola,¿qué tal todas? Esta entrada es una promesa que ya tenía que haber cumplido ayer, pero no pude así que hoy saldo mi deuda. En una entrada anterior explicaba que mi amiga Elízabeth me había entregado un premio, y yo no quise dárselo a nadie porque creo que todo el mundo se lo merece, pero ella me ha explicado que si no entrego el premio se pierde, pues no es como otros que se entregan a muchos blogs y siempre hay alguien que sigue, este es de persona a persona o de blog a blog, mejor dicho. Y como me costaba tanto trabajo decidirme le pregunté si podía entregárselo a 2 blogs en lugar de uno, y es posible, así que se lo entrego a María Luisa de el blog El mundo de María Luisa y a Sandra de Flores de pelo porque las dos hacen cosas realmente bonitas y tienen unos blogs muy interesantes, y además ambas son excelentes personas. Así que creo que se lo merecen. Bueno, simplemente era para esto, después de un día de fiesta toca volver a la rutina y qué mejor que empezar el día con un premio. Besos y buen final de verano.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Ideas de regalos para abuelos



*Antes de empezar os dejo un enlace de un post más actualizado y mejor explicado,por si este no os convence pues era un poco novata.
http://saldelapuro.blogspot.com.es/2014/12/ideas-de-regalos-para-abuelos-ii.html
Hola,¿qué tal? Ya sé que últimamente tengo un poco abandonado el blog, pero es que tengo poco tiempo libre, la verdad, y me está costando ponerme al día, pero poco a poco intentaré actualizar.
  Debo confesar que hoy no sabía de que hablar así que se me ha ocurrido que podía dar algunas ideas de cosas que podemos regalar a nuestros mayores, a los abuelos, a algún tío abuelo, a esas personas tan queridas y que no resultan fáciles de regalar.
   Ya sabéis que siempre digo que el regalo debemos hacerlo basándonos en el gusto de la persona que lo va a recibir, bueno, pues en el caso de personas mayores creo que es aún más importante.
    Cada persona es un mundo, pero todas las personas mayores que yo conozco valoran dos cosas sobre todo, que el regalo no haya sido demasiado caro y que sea práctico. Mis abuelos, por ejemplo, sufrían mucho al pensar que podíamos haber gastado demasiado en algún regalo, y mis tíos abuelos igual.
   Así que voy a poneros algún regalo que yo hice, aunque es una idea orientativa, luego cada uno puede combinar las cosas como le parezca.
   Hace algo de tiempo mi madre tenía una tía que para nosotros era como una segunda abuela, y teníamos por costumbre hacerle regalos en reyes y por el santo. Era la mujer muy coqueta y no le decía a nadie cuando era su cumpleaños, así que solo celebrábamos el santo. Y cada año era más complicado regalarle. Era una señora que tenía de todo, y a la gente mayor las cosas le duran mucho tiempo así que por ejemplo, si un año regalabas un camisón, tres años después lo seguía teniendo y en perfecto estado.
      Nosotros ya le habíamos regalado camisones con batas, cestas de plantas, conjuntos de taza y plato para desayuno porque le gustaban mucho esas cosas, le habíamos dado de todo, y además, era de las que sufría al pensar que algo era caro porque ella había pasado tantas carencias en su juventud que le horrorizaba el derroche. Otra cosa que le gustaba era un perfume en concreto, pero siempre se lo compraba otra sobrina y le duraba unos dos años porque lo usaba solo para salir, a diario usaba la colonia fresca Heno de Pravia.
   Y cuando ya no tenía ideas, tuve la suerte de pasar por delante de un comercio donde estaban preparando estuches de colonia y vi una caja que traía un frasco de Heno de Pravia, pero un frasco de cristal y regalaba una polvera con polvos de talco de la misma marca.
   Entré a mirar y el precio era bueno así que la compré. No me gusta regalar colonias tan corrientes pero ésta estaba envasada en un frasco muy bonito y era la marca que ella usaba. Y allí mismo compré unas pastillas de jabón de la misma marca, venían de tres en tres y eran muy baratas. Y en unos chinos que estaban cerca compré una caja de lata, más bien pequeña que estaba decorada con dibujos que parecían antiguos, como los de los posters antiguos de la Toja, y que pegaban muy bien. En casa metí en la caja, que había forrado con dos pliegos de papel de seda, uno verde y otro amarillo como los envases y que al arrugarlos quedaban muy originales, y metí unas flores artificiales que me habían sobrado de un centro y que eran amarillas, repartidas por la caja. Luego puse la colonia, la polvera y dos de las pastillas de jabón, una a cada lado. Y lo envolví con papel de regalo clásico, que siempre tengo un rollo de colores sobrios para estos casos. Yo sé que a ella le gustó el regalo, supo que no era demasiado caro y pudo usarlo. Y también sé que si le hubiera comprado una colonia de cualquier otra marca, aunque fuera mejor, ella jamás la habría usado, porque era muy de ideas fijas. La foto que hay debajo no es mía, luego os lo explico mejor, ahora sigo con las ideas.
   Otra vez, para otro familiar, me vi en el mismo dilema. No quería ni podía gastarme demasiado y era la típica señora que tiene de todo y que además usa unas marcas en concreto y lo que no sea de esa marca no se va a usar.  Y de nuevo mirando escaparates se me ocurrió. En una tienda que tenemos aquí de esas de toda la vida vi unos pañuelos de tela bordados que no eran nada caros. Algunos tenían letras y otros flores, así que entré y cogí tres, uno con la inicial y los otros dos con flores, y eran distintos entre sí. Debo aclarar que los pañuelos eran para sonarse, no para el cuello. En unos chinos compré una cesta planita y pequeña y los metí dentro, previamente forrada con papel azul, como el color que predominaba en el bordado, y en una tienda de regalo que es tipo bazar compré dos jabones con forma de flores, y los distribuí. Esta vez lo envolví con celofán transparente y quedó precioso. Está claro que no es un regalo para algo muy especial, es más bien un detalle, pero creo que es acertado. En otra ocasión regalé algo parecido, pero un poco copiado de Internet. Compré dos pañuelos lisos, uno rosa y otro lila y los enrosqué hasta formar una rosa, lo saqué de un tutorial de Internet. Y los metí en una caja pequeña y al lado metí un espejito que en la tapa tenía una flor lila, y el espejo era plateado. Fue un regalo muy barato pero quedó espectacular y a la señora, que me había hecho un favor y quise tener un detalle, le gustó, y además vi que usó el espejo para el bolso y los pañuelos los llevaba encima. En Internet está puesta la caja que copié, es la que está más arriba, pero dejo claro que no es la mía, la polvera o espejito es idéntico (lo compré en Mundo Dulce en Gijón por si a alguien le interesa) pero la caja era distinta y los colores eran rosa y azul, como ya he dicho. Pero creo que os podéis hacer una idea bastante aproximada de cómo era el regalo. Y repito, el espejo es idéntico, cuando lo compré no lo podía creer.
Para caballero es aún más difícil regalar. Ellos también tienen de todo y usan cosas concretas. A mi abuelo o a mis tíos abuelos era mucho mejor regalarles colonia Varón Dandy que una de Massimo Duti, así que cada día de reyes, cumpleaños o día del padre era un rompedero de cabeza. En una entrada antigua os dije que a mi suegro le hice un calendario con fotos de todos los nietos, y sé que esos regalos así son un éxito, pero claro, no vas a regalarlo siempre. A mi abuelo una vez le regalé una foto que le emocionó. Él tenía una hermana por la que sentía devoción, y hace tiempo, por medio de familiares, conseguí una foto de ellos dos de jóvenes, con el marido de ella y su hija muy pequeña. Era una foto de un tamaño minúsculo y bastante deteriorada, pero con paciencia, escaneándola varias veces, descargándome programas y usando un buen papel de fotos logré que quedara bien y de un tamaño decente. Entonces compré un marco de esos que tiene para dos fotos, en un lado puse esa foto y en el otro una de ellos dos bastante reciente. El marco cerraba como un libro, de modo que no se veían las fotos y lo envolví en papel sobrio, y cuando se lo di y lo abrió, mientras me decía que no necesitaba nada y que no tenía que gastar el dinero, quedó sin palabras, era lo último que esperaba ver. Además, se da la circunstancia de que mi abuelo valoraba mucho las fotos porque él no conservaba ninguna de sus padres y lo lamentaba siempre porque decía que con el paso de los años, aunque no los olvidaba, se le iban borrando los rasgos porque los había perdido cuando era niño.
   Y una cosa parecida hicimos con una tía de mi madre que es muy mayor y vive en el pueblo. Ella es bastante concreta para los regalos, así que un día que descubrí una foto del año catapún, también muy pequeña y deteriorada, de las fiestas del pueblo, donde salía ella, su madre, sus hermanos y muchos amigos que ya no viven, la amplié y arreglé para meterla en un marco. Cuando fui a comprar el marco vi uno que era una caja de madera, el marco estaba en la tapa así que lo compré, puse la foto en la tapa y dentro metí unos bombones al peso porque es muy golosa, la más golosa de la familia con diferencia. Y ella también quedó sin palabras al ver la foto, esas cosas emocionan mucho.
   Y siguiendo con los regalos de caballero, os daré alguna idea más. De nuevo podemos recurrir a los socorridos pañuelos. A mi tío, que para colmo es alérgico a la celulosa, se los he regalado en varias ocasiones porque sé que los usa. Una vez compré tres con la inicial bordada en distintos colores, los metí en una caja que tenía dibujos tipo marinero, y al lado puse un frasco de gel la Toja, un tamaño pequeño que tenía sin estrenar de alguna promoción y una pastilla del mismo jabón, pero todo de caballero, que compré en una droguería. Lo envolví con papel sobrio, como todo lo de hoy, y sé que le gustó porque ese gel sí lo usa y las pastillas de jabón también.
   También es buena idea, para algunos señores, regalar un bolígrafo. Mi padre, que debo confesar que aún es joven pero es solo un ejemplo, siempre lleva un bolígrafo encima, el bolígrafo y una navaja de esas sencillas siempre le acompañan, para disgusto de mi madre porque tiene miedo que la navaja le meta en algún lío porque siempre pita en los aeropuertos y no le dejan llevarla encima pero él erre que erre, y corta el pan y muchas cosas con ella. Bueno que me enrollo, pues lo del boli es buena idea. Yo los he regalado de muchos precios y marcas. Hay sitios donde los venden en estuche y es un regalo bastante aparente. En alguna ocasión incluso los he grabado y sé que no me habían cobrado demasiado.
Y la navaja también es un buen regalo si el señor la usa. Mi padre las colecciona así que siempre que viajamos ya sabemos que traer, a mi madre alfileteros, dedales o artesanía y a él navajas. Y una idea que yo regalé una vez es un set de pesca. Está claro que la persona tiene que pescar. Si sabemos eso, debemos buscar cosas originales porque seguramente lo más básico ya lo tiene. Yo compré una caja que vendían especial para anzuelos y aparejos. La caja en si era bastante sosa, así que con el ordenador y papel de pegatinas (que compré en Alcampo) hice un letrero bonito que decía que aquel set era para el mejor abuelo, y la puse en la tapa. Además era fácil de quitar por si quería quitarlo. Dentro metí cosas que yo pensaba que era más difícil que tuviera, por ejemplo unas cositas (no recuerdo el nombre) que al tirarlas al agua se encendían y atraían la pesca, cebos artificiales muy modernos que yo sabía que no tenía, plomadas que también eran nuevas, diversas cosas que fui metiendo en los compartimentos, y pedí un calendario de mareas en la oficina donde se saca la licencia de pesca y lo puse encima. Debo decir que quedó muy bien y le gustó.
    Y una cosita que yo regalé y que queda bastante bien es, si fuma, comprar una pipa, un paquete de tabaco de pipa y un mechero lo más clásico posible. Yo lo complementé con una petaca que encontré en la tienda de regalos donde compré los jabones que os decía antes, y lo metí todo en una caja de madera que compré en una tienda de manualidades. Lo coloqué bien y creo que es un buen regalo, aunque bastante específico.
   Y para señora también regalé costureros. No siempre han sido costureros completos, a veces simplemente regalé un alfiletero bonito, un dedal decorado que vaya bien con el alfiletero y a lo mejor unos tubos de hilo de colores. Todo ello lo ponía en una caja pequeñita y lo envolvía bien. Otras veces compraba cosas que, al igual que con la pesca, la persona no tuviera porque las cosas básicas seguro que las tenía, así que he llegado a comprar huevos de madera de los que sirven para remendar, botones originales que yo metía en cajas muy pequeñas que compraba en los chinos, cosas así.
   Y por último, recuerdo un regalo que hice hace poco y que gustó a la persona porque iba bien con su personalidad. Esta vez era para una señora de la familia que es la típica señora que siempre va muy arreglada, con broches, foulards y de todo. Bueno, pues tenía que hacerle un regalo y no sabía que comprar porque tiene de todo, así que fui a una tienda donde se supone que todo vale dos euros, aunque en realidad acabas gastando más, y encontré un abanico precioso, un foulard de los mismos tonos y un broche que tenía también los mismos colores. Esa tienda tiene la mercancía ordenada por colores así que fue fácil combinar. No quería darlo mal presentado y compré una caja en los chinos que tenía forma ovalada y los dibujos tenían los mismos tonos que el foulard y demás. Lo metí todo dentro y lo envolví vistoso, con un gran lazo de tela, y quedó muy bien. Me había salido todo muy barato y sé que a la persona le gustó porque se lo vi puesto, que es la mejor señal.
   Bueno, chicas, por hoy os dejo, espero que os guste y que os sirva. Recordad, para nuestros mayores los regalos tiene valor sentimental pero a la vez práctico. Supongo que no todos, pero la mayoría han pasado por muchas cosas y ven la vida de una forma diferente. Una vieja foto enmarcada a veces hace más feliz que el más caro de los perfumes. A veces regalar para ellos parece muy difícil, pero si lo hacemos con cariño, seguro que sale bien. Besitos a todas y nos vemos pronto.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Agradecimiento por otro premio.

Hola. Esta entrada es para agradecer otro premio, que me da mi amiga Elizabeth del blog Pretty Woman Peruvian. El premio se llama Cajita de cristal.Gracias Elízabeth,de verdad, los premios siempre animan.Y dado que lo he recibido tengo que contar algo de mi niñez. Bien, para la mayoría de la gente la niñez es la mejor etapa de la vida, una época llena de inocencia, donde las alegrías son grandes y la vida es una continua caja de sorpresas. Yo creo que he sido una niña feliz, y guardo muy buenos recuerdos de esa época, pero si algo que quiero destacar y que echo mucho de menos son algunos de los momentos que viví con mis abuelos, fallecidos hace cinco años. Los niños ven en los abuelos a esas personas que saben mucho de la vida y que les dan un cariño incondicional, y eso mismo me pasaba a mí con los míos. A mí siempre me ha gustado mucho escuchar, escuchando se aprende, pero escucharlos a ellos, que tanto habían vivido, que habían pasado una guerra y que sin apenas nada habían salido adelante, era lo mejor. Me encantaba oír sus historias, y aún las recuerdo todas perfectamente. Pero ahora solo puedo contar un recuerdo así que allá va. Una de las cosas que más me gustaban era, al llegar el otoño, ir a coger manzanas con ellos. Mis abuelos tenían una finca muy pequeña y sencilla en la que nos reuníamos por el verano, y donde viví momentos maravillosos, días largos de sol sin preocupaciones, rodeada de flores, de mariposas y saltamontes y sin prisa, algo que hoy nunca nos abandona. Pero mi recuerdo no es de verano, empieza precisamente cuando llegaba el otoño. Entonces nos íbamos todos a la finca a coger manzanas para venderlas a un lagar que estaba muy cerca. Aquellos días yo era totalmente feliz. Mi abuelo y mi padre se subían a los árboles y cogían las rojas frutas que estaban más altas, y mi madre y mi abuela cogían las del suelo, y mientras tanto, mi hermana y yo íbamos de un lado a otro mordisqueando manzanas y llevando la cesta y los sacos a quien los necesitase. Cuando acababa el día cenábamos todos juntos, allí mismo, bajo los manzanos que nos habían dado sombra en verano y que ahora nos resguardaban del frío del atardecer, comíamos tortillas y empanadas que mi madre y mi abuela habían llevado, y después, mi abuelo quemaba toda la hojarasca que se había acumulado y a mi hermana y a mí nos encantaba estar allí, con el sol ocultándose y el aire impregnado de aquel aroma a humo. Entonces, en medio de aquel bucólico encanto mi abuela nos quitaba de allí y nos decía que íbamos a oler a "gitanos", era una frase que se usaba mucho antes. Y después de todo aquello metíamos en el coche unas cajas con manzanas que habíamos apartado para nosotros, y volvíamos a casa. Por entonces los niños no llevaban asientos de seguridad y nosotras íbamos de rodillas, mirando para atrás y diciendo adiós con la mano a nuestros abuelos, hasta que ellos se desviaban para ir a su casa y nosotros a la nuestra.
Esos días significaban el final del verano, entonces volvíamos al cole, a los madrugones y a las carreras, pero a nosotras no nos importaba, y nos encantaba el olor a manzana asada o a tarta de manzana que nos recibía en la escalera al volver a casa.

 Aunque en mi familia hemos seguido recogiendo la manzana, y procuramos hacer de esos días algo especial, la verdad es que se echa mucho de menos a los que ya no están. Ahora, esos días también significan la vuelta al cole y madrugones, pero no soy yo quien va sino mis hijos y yo soy la que prepara los postres. Parece que todo sigue igual pero en realidad todo es muy diferente. Bueno, no os aburro más, y os dejo una foto de una puesta de sol, prque muchos de mis recuerdos están ligados a ese momento del día, un momento en el que nos sentimos cansados y a la vez felices. Y ahora, para despedirme,al igual que en el premio anterior, no voy a dárselo a nadie en especial porque creo que todas os lo merecéis. Todas enseñáis unos trabajos preciosos y no puedo elegir. Va para todas. Besos y si alguna quiere compartir sus recuerdos de niñez, será muy muy bienvenida. Gracias a todas por leerme.
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